Chapter 22: Happy with myself

Lately, I only have trouble, trouble and more trouble. My foot is still bad and in my work they are angry with me. However, I’m happy with myself. Maybe the reason is that at last I have gotten the ‘Statement of Fitness for Work’, the paper that I needed for the job. I have done what I had to do.

Enésimo capítulo de mi problemática lesión de tobillo. Probablemente sea una de esas historias que sin tener final feliz te dejan un buen sabor de boca (el protagonista no muere, tranquilos). Ni los buenos guiones tienen que tener finales felices, ni un final feliz es sinónimo de buen guión. Hoy he ido al trabajo a entregar mi justificante de baja y he salido con la sensación de que mi relación con Ask Italian va a terminar más temprano que tarde.

Pero, como dijo Jack ‘el destripador’, vayamos por partes. Por fin he conseguido el justificante del médico. El dichoso papelito me ha costado sangre, sudor y lágrimas (casi literalmente), pero lo he logrado. Once días después de ir al ‘Health Centre’, me ha atendido el ‘GP’ (atendido, que no reconocido) y me ha firmado una baja de cuatro semanas (dos cumplidas y dos por cumplir). Conseguir una cita ha sido una odisea. Media hora haciendo cola a las puertas del centro de salud, hasta que lo abrieron a las ocho de la mañana y me dieron ‘the appointment’ (similar operación en días pasados no dio fruto). En sanidad, España gana por goleada a los hijos de la Gran Bretaña. Al menos de momento.

Luego está el tema del curro. Es comprensible y asumible el mosqueo ante mi larga ausencia, aunque esté suficientemente justificada con papeles y más papeles y con mi destartalada y quejumbrosa presencia física en tan ingratas y deleznables condiciones. Pero que la ‘manager‘ con la que mejor me llevo me diga cosas como “you have big trouble” o “you have to be carefull”, en un tono entre amenazante e intimidatorio, más recriminatorio que condescendiente, no me gusta nada. No pido un trato paternalista, pero menos aún que me hagan sentir culpable por un accidente fortuito que al primero que perjudica es a mí (física, psíquica y económicamente). “First, people; later, business”, I think.

Por eso, aunque al principio me he sentido bastante mal por todo esto, luego he reflexionado para llegar a la conclusión de que he cumplido con creces. He hecho lo que tenía que hacer, tratar de justificar una más que justificada baja laboral. Hoy se cumplen justo dos semanas desde que me torcí el tobillo y aún no puedo andar bien. Mejoro, pero sigo tirando de muletas. Y yo soy el primer perjudicado. Qué más da que me lo hiciera jugando al baloncesto, trabajando o en el camino a casa. Son cosas que pasan y punto. That’s life.

Con este extenso ‘post’ (que es más un grito en voz alta que otra cosa) pretendo manifestar mi felicidad por lograr el justificante médico y por no haber bajado los brazos hasta conseguirlo. Que me quede sin trabajo porque se cansen de mí o yo me canse de ellos (cuando no ambas cosas), con el tiempo se dirá. Pero al menos hoy puedo cantar: “don’t worry, be happy”.

1 comentario

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Una respuesta a “Chapter 22: Happy with myself

  1. Carmen

    Esa es la actitud, me gusta mucho que estés mejor anímicamente, eso tb será bueno para tu recuperación, y para afrontar las 2 semanas que te quedan de baja. Y trabajos hay más, si un caso en ese no puedes seguir ya has conseguido uno, y ahora viene una buena temporada para el curro, así que mira la vida con optimismo, la suerte está hay, sólo hay que saber verla. Besos guapo!!!!

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